Hoy vivimos un momento muy especial al recibir la visita de los jueces encargados de evaluar las participaciones de nuestro concurso
“Altar a María 2026”.
Más allá de una calificación, este concurso nos ha permitido contemplar algo mucho más grande: el amor, la creatividad y la dedicación con la que tantas familias, grupos y comunidades han querido honrar a nuestra Madre del Cielo.
Cada altar representa una historia, una oración, una acción de gracias y un corazón que ha decidido acercarse a María para caminar de su mano hacia Jesús.
Agradecemos profundamente a nuestros jueces por su tiempo, entrega y disposición para ser parte de esta hermosa misión. También agradecemos a todos los participantes, porque con cada altar nos recuerdan que la devoción mariana sigue viva y sigue transformando vidas.
Sigamos construyendo hogares donde María tenga un lugar especial… porque cuando ella entra en nuestras familias, siempre nos conduce al encuentro con su Hijo.