SANTO ROSARIO
Rosario
Santo Rosario : : : Misterios Dolorosos

1. La oración en el huerto

Entonces va Jesús con ellos a una propiedad llamada Getsemaní, y dice a los discípulos:

"Sentaos aquí, mientras voy allá a orar." Y tomando consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a sentir tristeza y angustia. Entonces les dice:"Mi alma está triste hasta el punto de morir; quedaos aquí y velad conmigo." Y adelantándose un poco, cayó rostro en tierra, y suplicaba así:"Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa, pero no sea como yo quiero, sino como quieras tú." Viene entonces donde los discípulos y los encuentra dormidos; y dice a Pedro:

"¿Conque no habéis podido velar una hora conmigo? Velad y orad, para que no caigáis en tentación; que el espíritu está pronto, pero la carne es débil."
Meditación

Orad, para que no entréis en la tentación. -Y se durmió Pedro.
-Y los demás apóstoles. Y Jesús, solo y triste, sufría y empapaba la tierra con su sangre.De rodillas sobre el duro suelo, persevera en oración... Padre, si quieres, haz que pase este cáliz de mí... Pero no se haga mi voluntad, sino la tuya. (Lucas, 22, 42).

Un Ángel del cielo lo conforta.
-Está Jesús en la agonía.
-Continúa, más intensamente orando...
-Se acerca a sus discípulos y dice: levantaos, orad(Lucas, 22, 46).

"Hablar de Dios y con Dios", es un lema que Santo Domingo de Guzmán nos dejó para reconocer la importancia que tiene la oración en nuestras vidas y no caer en tentación.

Recordemos que hay que estar cerca a Jesús y seguirlo implica que estemos despiertos y en oración.

2. La Flagelación del Señor
(Juan 18:36-38; 19:1)

Respondió Jesús:

"Mi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuese de este mundo, mi gente habría combatido para que no fuese entregado a los judíos: pero mi Reino no es de aquí." Entonces Pilatos le dijo:"¿Luego tú eres Rey?" Respondió Jesús:"Sí, como dices, soy Rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz." Le dice Pilatos:"¿Qué es la verdad?" Y, dicho esto, volvió a salir donde los judíos y les dijo:"Yo no encuentro ningún delito en él.

Pilatos entonces tomó a Jesús y mandó azotarle

Meditación

Habla Pilatos: Vosotros tenéis costumbre de que os suelte a uno por Pascua. ¿A quién dejamos libre, a Barrabás -ladrón, preso con otros por un homicidio- o a Jesús? (Mateo, 27, 17.) -Haz morir a éste y suelta a Barrabás, clama el pueblo incitado por sus príncipes. (Lucas, 13, 18).Habla Pilatos de nuevo: Entonces ¿Qué haré de Jesús que se llama el Cristo? (Mateo 27, 22). - ¡Crucifícale! (Marcos, 15, 14).Pilatos, por tercera vez, les dice: Pues ¿qué mal ha hecho? Yo no hallo en Él causa alguna de muerte. (Lucas, 23, 22).Aumentaba el clamor de la muchedumbre: ¡crucifícale, crucifícale! (Marcos, 15, 14).Y Pilatos, deseando contentar al pueblo, les suelta a Barrabás y ordena que azoten a Jesús.

El Hijo de Dios: humillado y castigado, se convierte en nuestro Salvador.

Señor que en nuestra misión evangelizadora sepamos configurarnos con el dolor que tú sientes ante tanto pecado de la humanidad, a ti te dedicamos nuestros sacrificios y esfuerzos para consolarte en tu trono.

3. La Coronación de espinas
(Marcos 15:14-17; Mateo 27:24-30)

Pilatos les decía:

"Pero ¿qué mal ha hecho?"

Pero ellos gritaron con más fuerza:

"Crucifícale!"

Pilatos, entonces, queriendo complacer a la gente, les soltó a Barrabás y entregó a Jesús, después de azotarle, para que fuera crucificado.

Los soldados le llevaron dentro del palacio, es decir, al pretorio y llaman a toda la corte. Le visten de púrpura y, trenzando una corona de espinas, se la ciñen.

Entonces Pilatos, viendo que nada adelantaba, sino que más bien se promovía tumulto, tomó agua y se lavó las manos delante de la gente diciendo:

"Inocente soy de la sangre de este justo. Vosotros veréis."

Y todo el pueblo respondió:

"¡Su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos!"

Entonces, les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarle, se lo entregó para que fuera crucificado.

Entonces los soldados del procurador llevaron consigo a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la corte. Le desnudaron y le echaron encima un manto de púrpura; y, trenzando una corona de espinas, se la pusieron sobre su cabeza, y en su mano derecha una caña; y doblando la rodilla delante de él, le hacían burla diciendo:

"¡Salve, Rey de los judíos!"; y después de escupirle, cogieron la caña y le golpeaban en la cabeza.

Meditación

¡Satisfecha queda el ansia de sufrir de nuestro Rey! -Llevan a mi Señor al patio del pretorio, y allí convocan a toda la tropa. (Marcos, 15, 16). -Los soldadotes brutales han desnudado sus carnes purísimas. -Con un trapo púrpura, viejo y sucio cubren a Jesús.- Una caña, por cetro, en su mano derecha...La corona de espinas, hincada a martillazos, le hace Rey de burlas... Ave Rex judaeorum! - Dios te salve, Rey de los judíos. (Marcos, 15, 18). Y, a golpes, hieren su cabeza. Y lo abofetean... y lo escupen.

Coronado de espinas y vestido con andrajos púrpura, Jesús es mostrado al pueblo judío: Ecce homo! -Ved aquí al hombre. Y de nuevo los pontífices y sus ministros alzaron el grito diciendo: ¡crucifícale, crucifícale! (Juan 19, 5 y 6).

-Tú y yo, ¿no le habremos vuelto a coronar de espinas, y a abofetear, y a escupir?Ya no más, Jesús, ya no más... Y un propósito firme y concreto pone fin a estas diez Avemarías.

4. La Cruz a cuestas
(Juan 19:17; Lucas 9:23)

...y Jesús cargando con su cruz, salió hacia el lugar llamado Calvario, que en hebreo se llama Gólgota, y allí le crucificaron y con él a otros dos, uno a cada lado, y Jesús en medio.

Pilatos redactó también una inscripción y la puso sobre la cruz. Lo escrito era:"Jesús el Nazareno, el Rey de los judíos." Los soldados, después que crucificaron a Jesús, tomaron sus vestidos, con los que hicieron cuatro lotes, un lote para cada soldado, y la túnica. La túnica era sin costura, tejida de una pieza de arriba abajo. Por eso se dijeron: "No la rompamos; si no echemos a suertes a ver a quién le toca." Para que se cumpliera la Escritura :

Se han repartido mis vestidos, han echado a suertes mi túnica; y esto es lo que hicieron los soldados.

Meditación

Con su cruz a cuestas marcha hacia el Calvario, lugar que en hebreo se llama Gólgota. (Juan 19, 17). -Y echan mano de un tal Simón, natural de Cirene, que viene de una granja, y le cargan la Cruz para que la lleve en pos de Jesús. (Lucas, 23, 26).

Se ha cumplido aquello de Isaías (53, 12): cum sceleratis reputatus est, fue contado ente los malhechores; porque llevaron para hacerlos morir con Él a otros dos, que eran ladrones. (Lucas, 23, 32).

Si alguno quiere venir detrás de mí... (Lc9,23): estamos tristes, viviendo la Pasión de Nuestro Señor Jesús. -Mira con qué amor se abraza a la Cruz. -Aprende de Él. -Jesús lleva la Cruz por ti: tú, llévala por Jesús.

Pero no lleves la Cruz arrastrando... Llévala a plomo, porque tu Cruz, así llevada, no será una Cruz cualquiera: será... la Santa Cruz. No te resignes con la Cruz. Resignación es palabra poco generosa. Quiere la Cruz. Cuando de verdad la ames, tu Cruz será... una Cruz, sin Cruz.

Y de seguro, como Él, encontrarás a María en el camino.

5. Jesús muere en la Cruz
(Juan 19:25-30)

Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Clopás, y María Magdalena.

Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre:"Mujer, ahí tienes a tu hijo." Luego dice al discípulo:"Ahí tienes a tu madre." Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa. Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido, para que se cumpliera la Escritura , dice:"Tengo sed." Había allí una vasija llena de vinagre. Sujetaron a una rama de hisopo una esponja empapada en vinagre y se la acercaron a la boca. Cuando tomó Jesús el vinagre, dijo:"Todo está cumplido."

E inclinando la cabeza entregó el espíritu.

Meditación

Jesús Nazareno, Rey de los judíos, tiene dispuesto el trono triunfador. Tú y yo no lo vemos retorcerse, al ser enclavado: sufriendo cuanto se puede sufrir, extiende sus brazos con gesto de Sacerdote Eterno.

Los soldados toman las santas vestiduras y hacen cuatro partes. -Por no dividir la túnica, la sortean para ver de quién será. -Y así, una vez más, se cumple la Escritura que dice: Partieron entre sí mis vestidos, y sobre ellos echaron suertes. (Juan 19, 23 y 24).

Ya está en lo alto... -Y, junto a su Hijo, al pie de la Cruz , Santa María... y María, mujer de Cleofás y María Magdalena. Y Juan, el discípulo que Él amaba. Ecce mater tua! -¡Ahí tienes a tu madre!: nos da a su Madre por Madre Nuestra.Le ofrecen antes vino mezclado con hiel, y habiéndolo gustado, no lo tomó. (Mateo, 27, 34).

Ahora tiene sed... de amor, de almas
Consummatum est -Todo se ha consumado. (Juan 19, 30).
Mira, todo esto... todo lo ha sufrido por ti y por mí.


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